Desarrollando

 

                                               " CREANDO UN EQUIPO DE EXITO "  

Cuando te decides a comenzar, optas por seguir la línea del progreso y romper radicalmente con la rutina para renovarte profesionalmente, surgen una serie de preguntas: ¿qué debo hacer? ¿Qué pasa si me equivoco? ¿Cómo tengo que empezar?

 

Para lograr tus objetivos con éxito y ganar la lucha debes tener dos cosas: ganas de trabajar y ganas de aprender. Siempre saldrás ganando, aún errando descubrirás que los errores serán capaces de hacerte más fuerte y proporcionarte la sabiduría necesaria para no volver a cometerlos. Así que, ¿por qué no intentarlo si realmente se tienen ganas?

 

El camino hay que labrarlo y nada viene hecho, por eso creo que es tan importante tener la capacidad de trabajar con esfuerzo y constancia para lograr lo que se quiera. Muchos dirán “pero si las ganas de trabajar las tiene todo el mundo”, no, una cosa es querer trabajar, sin más, y otra es tener ganas de trabajar con perseverancia para alcanzar una meta o un sueño, son cosas totalmente diferentes. En esta vida los “pero” de poco valen y para hacer algo no basta simplemente con querer, hay que hacerlo y meterse de lleno en un propósito.

 

En estos trece años de trayectoria profesional he conocido a muchas personas que me han brindado su ayuda y su mano para poder avanzar, seguir adelante. Siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte, nunca estarás sola. Es un consejo, en ocasiones es necesario pedir ayuda y  dejarse ayudar, el orgullo poco hace a favor de uno porque, cuando alguien se ofrece es porque quiere.  Hay cosas que el dinero no puede pagar, que son únicas y tienen un valor de tal magnitud que no es equiparable a nada que se conozca, y una de ella es la colaboración.

 

De todo lo que pueda pasarte en el tiempo que vas caminando hacia tu destino, aquel que has marcado con un post-it y subrayado en colores porque es vital para ti, descubrirás que te ofrecerá grandes conocimientos que no deben ser desaprovechados. Por ejemplo, comprenderás que hay gente que necesita tiempo, dedicación y paciencia para aclararse. Descubrir en la mirada de una persona la ilusión por trabajar, por crecer, y valorarla y contribuir a que la ilusión se mantenga.  

 

 

 

 

 

Hay una frase que describe a la perfección lo que os quiero transmitir: trata a la otra persona de la misma forma que te gustaría que hicieran contigo. Cuando tengas la oportunidad y te hayas desarrollado, llegarán personas con la intención de aprender y ahí, es cuando podrás demostrar tus conocimientos y servir de ayuda a los demás. Es una cadena de favores que nunca debería romperse. Muchas personas se olvidan de lo duros que fueron los comienzos y parecen haber olvidado quiénes fueron, han perdido la conexión con su anterior persona en un pasado. -Quien fuiste- fue el predecesor de -quien eres-, sin pasado, no hay presente. Es por este motivo por el que la empatía no se debe perder, ponerte en el lugar de la otra persona y saber cómo se siente basándote en la experiencia te proporcionará grandes salidas a cómo debes interactuar con esa persona.

 

No temas, porque de todo sacarás un beneficio, de los varapalos que recibas aprenderás a esquivar los siguientes y a irte haciendo cada vez más fuerte. Es por eso a que animo a la gente a intentarlo, a luchar para lograrlo. Cuando uno se queda con la duda es peor porque piensa: y si hubiera…

Mi consejo es que no permitas que el temor te paralice porque, si tienes éxito habrás logrado lo que más ansiabas y, si no lo tienes, conseguirás haber aprendido a cómo no volver a fallar.

 

Cuando comencé tardé seis meses en ser Jefa de grupo, cuando los líderes que yo nombre tardan solamente 21 días.  A los dos años tuve  mi hijo y nombré distrito en ese preciso momento. He conseguido tres catálogos con mis distritos, ese es mi record actualmente. Y todavía me queda un gran camino por avanzar porque, nunca está de más seguir creciendo.  En aquel momento decidí apostar por invertir y sacrificarme en nombrar una directora, vi que el negocio me iba bastante bien y arriesgué para ganar más. En ese momento pensé en las consecuencias negativas que podía traerme pero no eran tan fuertes como el afán de superación y las ganas de descubrir hasta dónde era capaz de llegar. Los primeros dos años que estuve en la empresa los invertí en educación, en formación, porque no tenía ninguna base sólida sobre la que trabajar. Poco a poco fui aprendiendo a gestionar y organizar mi trabajo de forma eficiente.

 

Con esfuerzo y confiando en mí he podido llegar a ser pionera en internet en venta directa, lo que me hace muy feliz y me llena de orgullo. Exigió mucho sacrificio, pero lo hacía por una causa decidida y con fundamento: mejorarme a mí misma. Me propuse retos difíciles, nada sencillos, porque lo fácil se lo dejo a quienes no les gusta crecer. Comencé a desarrollar mi creatividad, a dedicar tiempo y energía en darle vueltas a la cabeza para desarrollar e ingeniar maneras útiles para crecer. 

 

A los seis años me nombraron Directora Diamante y, a los siete años, Doble Diamante. Ese salto supuso una gran emoción y satisfacción, fue entonces cuando dije con firmeza: sí, puedo lograr todo aquello que me proponga, lo garantizo. Si he podido lograr todo esto, ¿quién me detendrá ahora? A medida que se va progresando se adquiere el impulso que te motiva a continuar innovando, creciendo y desarrollándote no sólo profesionalmente sino también en el terreno personal. Conseguir alcanzar tus metas en el terreno profesional hace que traslades esa emoción a todos los ámbitos de tu vida, proporcionándote plenitud y seguridad.

 

Poco después me propuse un nuevo reto: doblar la cifra de clientes en un catálogo. Conseguí la friolera de 180 nuevos clientes, me sentía entusiasmada y llena de vida. Era un caso sin precedentes y me animó a seguir avanzando y superando mi record. He descubierto que me encantan los retos, me encanta ponerme a prueba y ver hasta dónde soy capaz de llegar. Esto me ha llevado a conseguir numerosos premios en las convenciones anuales, las cifras iban in crescendo y estaba en mi máximo apogeo, continúo estándolo y me esforzaré por mantenerme. Es aquí, cuando doy especial importancia a la constancia, de nada sirve alcanzar una meta si luego uno no se esfuerza por mantenerla. El éxito del mismo modo que viene, se va. Por eso la vida es una carrera de fondo, siempre hay que estar alerta y esforzándose, porque las cosas que uno ha conseguido a lo largo de la vida hay que mantenerlas con fuerza.

 

He logrado estar en ocho convenciones, todas ellas premios de gran importancia y, admito, nunca he quedado fuera de ninguno de ellos. Con esfuerzo llegó el fruto: cuatro veces número 1, una vez número 2 y una vez número 5 y otra la 4ª.

 

Por eso considero que es importante animar a la gente a conseguir lo que se proponga, porque yo me vi en el pasado en un momento en el que estaba en la misma situación que muchas de vosotras y he comprobado que querer es poder.

 

Tengo muchísimas más cosas que contaros, que transmitiros, pero para ello podéis poneros en contacto conmigo. Estoy dispuesta a hablar, a dejarme conocer. A comunicarme con vosotras con total honestidad. Si quieres saber más sólo tienes que buscar mis datos y contactar conmigo. No pierdes nada y tienes la oportunidad de ganar mucho.

 

Actualmente estoy en la búsqueda de seis directoras más que pertenezcan a mi equipo de trabajo, si estás interesada y quieres saber cómo, no dudes en comunicarte conmigo y te proporcionaré la información que necesitas. No pierdas el tiempo, porque el tiempo perdido no vuelve y tú, puedes ganar mucho.

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